Autor del Articulo: Ricardo Silva Romero
Sucede después de las horas en la nerviosa madrugada de Barranquilla. El tal Eduardo Merlano hace aquella nefasta pregunta -con acentos de amenaza- que suele escapárseles a las empobrecidas celebridades del país: Merlano le pregunta "¿usted no sabe quién soy yo?", entre la indignación, la ignorancia y la insolencia de rigor, a uno de los patrulleros que lo han detenido a la orilla de la calle para hacerle la misma prueba de alcoholemia que les hacen a todos los conductores que pasan por ahí.